Propiedades curativas del aceite de cannabis

Propiedades curativas del aceite de cannabis

julio 13, 2018 0 Por Anduriell

Desde hace tres décadas atrás, se viene debatiendo el uso del cannabis, vulgarmente conocido como marihuana, como medicina para el tratamiento de distintos tipos de enfermedades, desde enfermedades de menor grado, como el glaucoma, y trastornos psicológicos, como el TDAH.

Entrando en la segunda década del siglo XXI, el debate vuelve a resurgir en ciertos países de América, gracias a nuevos productos surgidos del cannabis y sus implementos en la medicina. Uno de esos productos es el aceite de cannabis; desde 2017, es un aceite muy popular en Colombia, Chile, y Uruguay.

¿Qué es el aceite de cannabis?

Hay que tomar en cuenta que existen tres tipos de aceites obtenidos de la planta de cannabis, y sólo uno de ellos es el aceite medicinal. El primero es el Aceite de Marihuana Butane Honey Oil, comercializado ilegalmente desde los años 80, posee butano como solvente y 90% de THC (casi la totalidad del estupefaciente de la planta) y solo sirve para fines recreativos.

El segundo es el Aceite de Cannabis Rick Simpson. Su nombre fue dado en honor a su creador Rick Simpson, quien también es precursor del movimiento de legalización del cannabis en Estados Unidos. Usa etanol como solvente, posee entre el 70% y 80% de THC concentrado, y se usa como analgésico y fines recreativos también.

El tercero y último es el Aceite de Cáñamo CBD. Éste aceite vio la luz entre finales de 2016 y comienzos del 2017. Se extrae de la propia flor de cannabis, y se distingue de sus hermanos porque posee menos THC, el estupefaciente más fuerte del cannabis, y más cannabidiol, sustancia no psicoactiva que influye positivamente en el cuerpo humano.

Obtención del aceite

Lo más atractivo del aceite de cannabis es su fácil obtención, siempre y cuando se desee trabajar sin el THC de la planta. Primero, se lavan con vinagre las hojas o flores del cáñamo para quitar la amargura de la clorofila. Luego, se hierven a fuego alto para activar sus reactivos (se cuela y se vuelve a hervir hasta que el agua salga lo más clara posible).

Por último, se mezclan las hojas calientes con un aceite vegetal de preferencia en un baño de María por 3 horas, y se envasa.

Beneficios para la salud

El beneficio detonante del debate para la legalización del comercio de cannabis, es el efecto analgésico que produce en pacientes terminales de Cáncer, Parkinson, y Esclerosis; su uso puede “mejorar la calidad de vida” y evitar los efectos contraproducentes de los tratamientos convencionales, o eso es lo que afirman los científicos.

Otros beneficios descubiertos de este aceite son: aceleración del metabolismo, reducción del colesterol, nivelación de la azúcar, hidratación de la piel, prevenir la depresión, evitar la formación de coágulos sanguíneos, combatir el estreñimiento, y reforzar la atención y memoria.

El partido defensor del cannabis medicinal, afirma que este aceite es totalmente inofensivo al no contener estupefacientes; de hecho, éste aceite también es rico en omega 3, omega 6, antioxidantes, y es 20% más potente que cualquier analgésico del mercado.

Puntos en contra

En caso de aprobarse la legalización de la venta de aceite de cannabis, tendría que ser una venta estrictamente vigilada y exclusiva al sector médico, y deberían crearse leyes para controlar la producción del mismo.

De lo contrario, se podría dar rienda suelta al tráfico de otros productos disfrazados como aceite de cannabis medicinal, y la venta al público implicaría que jóvenes y adultos podrían comprar aceite de cannabis, medicinal o no, y usarlo con fines ilícitos.

Todavía no hay respaldo científico de que el cannabis beneficie el sistema inmunológico, o elimine células dañadas; hemos de recordar que el cannabis evita que el paciente no sufra dolor o efectos secundarios de los tratamientos, y mejora el estado de animo de un paciente, pero nada más.

Debido a las propiedades analgésicas del cannabis, las cámaras legislativas y los Colegios de Médicos de países americanos, temen que el aceite medicinal de dicha planta lleve a los pacientes terminales a un estado de dependencia incontrolable hacia dicho producto, lo cual reafirmaría el estado del cannabis como una droga.